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Citroën C2 |
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Un estilo exterior moderno y dinámico
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Aunque el C2 comparte un buen número de piezas de la llamada plataforma A, la estética del exterior es totalmente personal. Tanto es así, que basta un vistazo rápido para percibir su fuerte personalidad, totalmente diferente a la del C3 o el C3 Pluriel.
El frente ya inspira dinamismo. El conjunto que forman el capó abombado, los grandes faros verticales y la calandra delantera dan sensación de robustez y modernidad. Además, en el 3/4 delantero se pueden observar unos remarcados pasos de rueda.
Desde cualquier ángulo, el Citroën C2 rompe con la imagen tradicional de los automóviles actuales, gracias a la ruptura con la estética habitual que suponen los cristales laterales y su fijación. Este rasgo de estilo define la personalidad del C2, además de ofrecer una mejor visibilidad lateral a los pasajeros de los asientos traseros.
El tamaño de los faros traseros, el volumen de los pasos de rueda y el doble chevrón acentúan una parte posterior elegante y muy bien equilibrada en su conjunto.
La versión VTR refleja una imagen aún más dinámica e incorpora elementos estéticos únicos en la carrocería, como los estribos laterales y los espoilers delanteros y traseros de los parachoques pintados en el mismo color que el resto de la carrocería. El alerón trasero situado encima del cristal completa el conjunto.
Un interior espacioso
El interior del Citroën C2 también es innovador, gracias, entre otras cosas, a su original ambiente. La tapicería de los asientos con sus tonalidades ámbar, azul, verde o gris se completa con toques de color sobre las puertas delanteras. Tanto el pomo de la palanca de cambios como los tiradores interiores están fabricados en material transparente, que aporta un toque de originalidad nunca antes visto.
Por otra parte, el salpicadero en un solo tono se integra con los vivos colores que ofrecen los distintos ambientes del habitáculo.
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